Nuestra enfoque sobre las artes marciales procura ser realista y funcional. Practicamos los movimientos básicos o katas a través de la aplicación real o bunkai, haciéndolo más orientado a la defensa personal.
En nuestras clases evitamos la rutina en la medida de lo posible para adaptar cuerpo y mente a situaciones cambiantes, abarcando un completo abanico de posiciones defensivas y ofensivas, entrenando directa o indirectamente fuerza, respiración, equilibrio, reacción y flexibilidad.
La meditación tiene un papel protagonista en el karate tradicional. A través de una correcta respiración y de una estado mental adecuado, no sólo aprenderás a superarte, sino también a mantener la calma en situaciones de estrés.
En nuestras clases hacemos especial hincapié en una aplicación práctica del karate tradicional, que como arte marcial fue creado con la intención de neutralizar una posible amenaza de la forma más rápida posible, mas allá de ser un mero deporte.
Esta aplicación es compatible con la defensa personal, que para ser mínimamente efectiva debe practicarse regularmente, manteniendo cuerpo y mente a punto para una posible adversidad.
Porque no siempre la mejor solución es luchar, hay que tener una estrategia para evitar males mayores. Cada cierto tiempo organizamos talleres de defensa personal especialmente enfocados a la defensa femenina, donde concienciamos sobre los peligros que, por desgracia, una mujer puede llegar a sufrir en su vida.